Guía para escribir sin caer en la apropiación cultural

Hablar de escritura y apropiación cultural puede parecer conflictivo, pero es un tema en el que todos los escritores deberíamos detenernos en algún momento de nuestras carreras, en especial cuando buscamos influencia o basamos nuestro trabajo en culturas, etnias, razas, símbolos o religiones ya existentes.

En un recuadro hay un nativo americano sobre un caballo y en el otro recuadro hay una tribu africana bailando

Si es la primera vez que te pasas por mi blog no debería sorprenderte que aborde el asunto, en cambio si es tu primera visita quizás estás enmarcando tus cejas mientras piensas "nadie me dice de qué o cómo escribir". Bienvenido, escritor sensible y ofendido.

Antes de empezar debo dar los créditos al blog Writing with color, que desde hace muchos años es mi fuente de cabecera. 

La definición básica dice que la apropiación cultural sucede cuando alguien adopta aspectos de una cultura que no es la suya. Esta definición por sí sola no es muy convincente que digamos, por lo que si deseas comprender mejor el tema y entender por qué hay un problema en ello, te invito a leer este artículo de Afroféminas que te ayudará a empatizar y recibir con menos prejuicio la información que viene a continuación. Si no te apetece leer el artículo no hay problema, no es camisa de once varas.

Adaptando el concepto a la literatura diríamos que la apropiación cultural es el acto de tomar prestados elementos y símbolos específicos de otras culturas e incorporarlos a una obra de arte, en este caso, la escritura. 

Vamos, Piper, bien dijo la escritora Margaret Drabble: "todo lo que escribimos es, a sabiendas o no, un préstamo. Nada viene de la nada".

Te entiendo, hombre experto en citas, sin embargo, Zhinan Yu  también dijo: este argumento pasa por alto las consecuencias de la apropiación cultural, especialmente cuando los novelistas, como forasteros, intentan representar las vidas y experiencias de otra cultura. En tales casos, es inevitable que se produzcan malas interpretaciones y tergiversaciones, perjudicando la identidad y el legado de esa cultura en particular.

Puede que la experiencia de una reconocida escritora nos ayude un poco. Avancemos.


El caso Rowling

Los fanáticos del universo Potter quizás conozcan Historia de la magia en Norteamérica, el intento de JK Rowling por traer este universo a nuestro continente (escribo desde Sudamérica) como parte del marketing para la película sobre bestias fantásticas. En poco tiempo Historia de la magia en Norteamérica fue etiquetado como un libro problemático y recibió una oleada de críticas. ¿Por qué tantos sensibles si sabemos que Potter es ficción? Sencillamente porque, al parecer y según los expertos, la autora no se molestó en investigar un poco sobre el nuevo mundo en el que se ambienta la historia. Hablamos de los Pueblos nativos de los Estados Unidos.

No me extenderé demasiado en el pottermundo pero algo queda claro, cuando estás combinando una historia de magia con los nativos americanos, estás cayendo en un tropo ya existente de hacerlos "místicos". Y Rowling no solo no evitó esa trampa, sino que también se inclinó hacia ella. 

Aunque hay mucha tela de donde cortar, analizaremos solo un párrafo:


La leyenda del "cambiante de piel" del nativo americano, una bruja malvada o mago que puede transformarse en un animal a voluntad, tiene su base de hecho. Una leyenda creció alrededor de los nativos americanos Animagi, que habían sacrificado a familiares cercanos para obtener sus poderes de transformación. De hecho, la mayoría de los animagos adoptaron formas de animales para escapar de la persecución o para cazar a la tribu. Tales rumores despectivos a menudo se originaron con curanderos No-Maj, quienes a veces fingían tener poderes mágicos y temían la exposición.

La autora equipara las tradiciones nativas americanas con la magia. Estas tradiciones datan de muchos años y, creamos en ellas o no, son respetables, pero en este caso fueron trivializadas. 

Para nosotros puede ser algo sin importancia y una "cacería de brujas" exagerada (aclaro, Historia de la magia en Norteamérica posee muchos otros aspectos problemáticos), pero para las personas pertenecientes a estas tribus va más allá: las tradiciones navajo, sus tradiciones, se ubican en el mismo mundo ficticio de Harry Potter.

Leanne Howe, ciudadana de la Nación Choctaw de Oklahoma, un territorio nativo americano y una tribu india reconocida a nivel federal, dijo "Nunca, nunca utilizaría el término 'magia' en relación con las prácticas y creencias nativas. Los nativos no son respetados en el siglo XXI cuando su historia y tradiciones están trivializadas".



La académica Adrienne Keene, de la Nación Cherokee de Oklahoma, dijo "Estamos luchando todos los días por la protección de nuestros sitios sagrados para que no sean destruidos. Si la espiritualidad indígena se confunde con la fantasía mágica, ¿cómo podemos esperar que los legisladores y el público sean aliados en la protección de estos espacios?".

El escritor navajo, Brian Young, escribió a Rowling: "Mis antepasados ​​no sobrevivieron a la colonización, por lo que puedes usar nuestra cultura como un accesorio conveniente".

Aunque en nuestro medio no causó mucho impacto (obvio, usó parte de una cultura estadounidense ajena a la nuestra), lo que le ocurrió a Rowling puede ser tomado como un ejemplo de apropiación cultural al escribir. Si se hubiese tomado la molestia de investigar el origen o el significado religioso de los skinwalkers, por ejemplo, los habría abordado con mayor respeto y no los hubiese descontextualizado para sus fines personales.

Antes de entrar de lleno con los consejos sobre cómo evitar la apropiación cultural cuando escribimos, te recuerdo que en este artículo no estoy diciendo sobre qué temas puede o no debe escribir un autor. No, tampoco espero que, de buenas a primeras, aceptes el concepto de apropiación cultural. Lo que deseo es que seas sensible al escribir sobre creencias, símbolos, culturas, ritos o prácticas que para otros son de importancia y muy significativas, más si además te estás beneficiando de forma lucrativa por ello.


Guía para escribir sin caer en la apropiación cultural

Para hacerlo más práctico, trabajaremos al mismo tiempo con el Wendigo. Si no sabes qué es, en esta página (está en inglés) nos lo explican muy bien.

El Wendigo, que es parte de la religión de los nativos algonquinos de América del Norte, se ha convertido en un gran elemento en nuestras historias de terror y es común encontrarnos con novelas y películas en las que hace de elemento central.
Boceto de un hombre extremadamente delgado, sin camisa y en pantalonetas, con ojos largos negros y manos con forma de garra

1. Fetichización

Debido a  que muchas de las historias que conocemos sobre el Wendigo son fetichizadas, podemos asumir que tenemos cierto grado de fetiche. Está bien, es normal y no es ningún pecado comenzar con algo de fetiche. El truco está en dejar de tomar al Wendigo como una criatura de fantasía y profundizar en su importancia para las culturas nativas americanas, hasta el punto en el que la idea de la versión apropiada (la inicial) se sienta mal.

Aclaro, uso al Wendigo como ejemplo, pero así debe ser con cada elemento perteneciente a una cultura que queramos incorporar en nuestra escritura.

Resumen: al principio vas a fetichizar a la cultura, símbolo, tradición u objeto sobre el que escribas. Sigue aprendiendo hasta que entiendas que hay mucho más detrás de la idea que tenías al principio y te  des cuenta de que todos somos grupos, culturas o tradiciones individuales.

2. Aplanamiento de otras culturas

Este es  un aspecto desafortunado de la apropiación: en los medios encontramos cientos de recursos sobre el Wendigo y muchas otras culturas, por lo que hoy en día no es complicado documentarnos al escribir. No obstante, la mayoría de las veces se nos muestran estas culturas como si fueran una cosa monolítica, singular y unificada. 

Me explico, ocurre, por ejemplo, cuando escribimos sobre personajes asiáticos y olvidamos que la población asiática presenta diferentes características, no es homogénea entre sí. Existen algunas similitudes en el continente, pero no todos poseen los ojos rasgados.

Recuerda, no existe ninguna cultura singular, y si bien el folclore posee similitudes, cuando estamos escribiendo caemos en el error de encasillarlo todo en una sola idea. Idea que por lo general, fue creada por personas blancas para personas blancas. Es por eso que criaturas como el Wendigo, que tienen un significado profundo en sus culturas, han sido asociadas con la fantasía en general o con el horror occidental, cuando hace parte de una mitología y una única religión todavía existente.

No todas las culturas tienen los mismos conceptos. No son intercambiables. Debemos investigar en detalle cada aspecto que queramos usar, de manera que comprendamos conceptos como difusión culturalintercambio cultural e incluso nuestros propios conceptos culturales.

Resumen: si encuentras fuentes que hablan de un grupo en general y sin ninguna distinción, probablemente estás aplanando esas culturas y necesitas profundizar.

3. Involucrémonos 

Preguntar, investigar y buscar recursos es bueno, pero es muy importante dejar de lado el concepto de autoría única con las historias que deseamos escribir. Si estamos demasiado concentrados en nuestra propia exploración de una cultura (recopilando historias, símbolos, conceptos o leyendas) corremos el riesgo de hacer interpretaciones basadas en nuestra tradición.

Si nos enfocamos demasiado en nosotros, caemos en una situación en la que los conceptos religiosos, sociales o étnicos de x cultura se compartirán sin que esta (la cultura) esté unida a ellos, que es la definición de apropiación cultural. Terminamos poniendo nuestro propio ego frente a darles a ellos la autoría.

En el caso del Wendigo, muy pocas personas saben que el énfasis original que los pueblos indígenas le dieron es el de ser una lección sobre la codicia humana. Al contrario, nosotros lo hemos convertido en una figura comparable al yeti o al hombre lobo. Si buscáramos profundizar sobre este figura, sería necesario formar una conexión profunda con básicamente todas las naciones nativas americanas. Deben confiar lo suficiente en nosotros como para saber que no nos apropiaremos de lo que nos dicen. Por otro lado, tenemos que encontrar a las personas correctas para que nos enseñen, ya que no todas las historias pueden ser compartidas por otros.

También debemos establecer parámetros para la distribución (por ejemplo, no todas sus historias o aspectos de su cultura pueden escribirse), conocer el contexto cultural ayuda a descolonizar nuestro pensamiento. Si buscamos lectores de sensibilidad nos daremos cuenta de que tendremos que borrar y cambiar muchas cosas

Oye, Piper, ¿eso significa que no puedo escribir sobre el folclore indígena, sobre el Wendigo o sobre x cultura porque no pertenezco a ella? 

Claro que podemos hacerlo, siempre y cuando trabajemos de la mano con los indígenas o con esas culturas en cuestión . El folclore local no es gratis ni una piñata de la que podemos extraer cuanto nos guste a voluntad. Tenemos que respetar a los propietarios originales del folclor o del aspecto que deseamos abordar. 

No los marginemos ni nos otorguemos la autoría exclusiva. Con seguridad esas culturas ya están bastante marginadas como para que las dejemos por fuera de nuestras historias.

Resumen: debes involucrarte y renunciar al concepto de autoría exclusiva de cualquier historia que cuente o involucre a otras culturas o tradiciones.

4. Descolonicemos el pensamiento

Los colonizadores tienen ciertas actitudes sobre a qué tienen derecho, cómo deben contarse las historias o cuáles son los sistemas de valores de los colonizados, entre otros.

Este pensamiento desvaloriza a esas culturas, por eso se recomienda una y otra vez hablar ellos.

Este sistema colonizador ha llevado a que el Wendigo, por ejemplo, se convierta en un elemento fijo de la cultura popular, alejado de la importancia religiosa que tiene para las naciones. Ha llegado al punto de convertirse en un personaje de Marvel Comics.

Tal cual comenté en el punto anterior y he recalcado en el blog, es necesario leer lo que esas culturas escriben antes de trabajar en nuestras propias historias, porque entonces podemos aprender a escribirlas como ellos lo hacen, no como nosotros asumimos que se debe escribir.

Leamos tanto ficción como no ficción. Reconozcamos cuánto de lo que sabemos sobre esas culturas fue impuesto por los colonizadores, al fin y al cabo, la mayoría de los libros están escritos desde su punto de vista.

Resumen: debes aprender lo que el colonialismo le ha hecho a esa cultura, lo que significa aprender sobre cómo funciona el colonialismo y cómo todavía se perpetúa en la actualidad.

5. Reconozcamos nuestro papel como forasteros

Hemos crecido con valores, costumbres, leyendas y tradiciones muy diferentes a las de otras culturas, por lo que, independiente de si las aceptamos o no, estamos inmersos en ellas (por ejemplo, así seas ateo has crecido rodeado del mundo cristiano).

No importa cuánto hayamos leído, oído o visto sobre el Wendigo o sobre los nativos americanos, no pertenecemos a esos grupos. No crecimos alrededor de las tradiciones geishas ni de los aborígenes australianos, tampoco tenemos sangre Vikinga. Somos forasteros. Apenas vemos la punta del iceberg. 

Estamos tomando algo que no nos pertenece para jugar con ello y adaptarlo a nuestras necesidades. 

Usar elementos de una cultura a la que no pertenecemos, en este caso el Wendigo, y desconceptualizarlo para nuestro beneficio es y siempre será apropiación cultural.

Resumen: debes aceptar y sentirte cómodo al saber que nunca tendrás la propiedad de las historias, culturas o tradiciones sobre las que escribes.

Para concluir, apropiación cultural en la literatura no se trata de prohibir escribir sobre ciertos temas sino de adueñarte de ellos para adornar tu historia, descontextualizarlos irresponsablemente, modificarlos de forma arbitraria para que se adapten a tu trama, restarles la importancia cultural que tienen, convertirlos en un estereotipo y hasta borrar del mapa su verdadero origen o la cultura de donde proviene. Todo para nuestro beneficio personal.

Si aún no me he explicado bien, en la antología Alas de mariposa y otros relatos, que puedes descargar gratis en Lektu, encontrarás una historia que ilustra a la perfección la apropiación cultural en la literatura. Se titula A vivir del cuento y su autora es Marian Ruiz Garrido. Recomendado.

Para terminar, en la siguiente infografía resumo esta guía, que resultó más larga de lo que imaginaba😀. 


Contiene los cinco puntos vistos en el artículo. En cada recuadro va el contenido de los resúmenes: fetichización, aplanamiento de otras culturas, involúcrate, descoloniza tu mente, reconoce tu papel como forastero

Y tú, ¿qué opinas de este controversial tema?

10 comentarios:

  1. Uf, lo que hizo J. K. Rowling fue vergonzoso, sin duda. Hay que pensarlo muy bien a la hora de escribir para no meter la pata hasta el fondo.

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    1. Claro, poseemos libertad creativa y no nos gusta la censura, pero cuando te metes con culturas ancestrales y ese tipo de cosas hay que tener cuidado, más en Estados Unidos donde todo es tan complicado.

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  2. En el caso de Rowling, está adaptando una cuestión cultural de los nativos americanos a cómo sería si su realidad fuera la de Harry Potter. Ahí ha podido meter la pata a la hora de reflejar cómo vivían los nativos y demás, pero el hecho en sí de hablar de animagia para hablar de la transformación de los indígenas americanos, literalizando los conceptos figurados de los rituales de su cultura, no diría que es malo en sí

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    1. Claro, quizás para muchos de nosotros no es importante ese aspecto porque la espiritualidad no está tan arraigada ni hace parte de nuestra cultura como sí sucede con los nativos americanos y muchas culturas indígenas. El problema fue el abordaje de todo un estilo de vida. Buen punto y tienes toda la razón, querido amigo

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  3. Claro, ahí está la gran dificultad. No hay fácil acceso a las fuentes reales de cómo piensan, siente y conciben su realidad simbólica esas culturas sino los ecos que llegan para poder asumir que existen y que no queden completamente en el olvido

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    1. Otro punto en el que das fijo. Es muy complicado hallar fuentes reales y confiables que no nos vendan paja y folclor occidental. Lo mejor son las investigaciones y los proyectos de ONG y esas cosas. Al menos a mí me funcionan al momento de escribir.

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  4. Lo otro, es verdad que se da. Está la complicación de qué muchas veces el espacio narrativo y funcional no permite una profundización real. No se puede valorar igual la apropiación cultural que puede haber en "Sobrenatural" con una criatura puntual de la mitología india como el monstruo de la semana para una secuencia de escasos minutos que el uso que se da de esas creencias en la saga "Crepúsculo"

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  5. Otro punto complejo en la cuestión es el peso que tiene en la transformación identitaria de las diferentes culturas. Es probable que ninguna cultura sea ajena a ello. Las occidentales, desde luego. Las culturas griegas y latinas se han preservado y mantenido como símbolo y eje de la identidad de los países occidentales europeos por un proceso de apropiación cultural. Si se analiza desde la lógica interna de los griegos, la mayoría de los mitos, si no todos, resultan sumamente extraños en su sentido y lo mismo con lo conservado de la cultura romana. El judaísmo se apropió del mito sumerio de Ziusudra, adaptándolo a un nuevo contexto para que tengamos Noé y ahora no podemos pensar en el cristianismo y La Biblia sin el arca de Noé. Los santos y las vírgenes tuvieron parte de su origen simbólico en la necesidad de apropiarse de las creencias paganas para adaptarlas al contexto cristiano. Los romanos se apropiaban de todo y ahora es imposible entender su cultura sin las apropiaciones y los cambios que indujeron (https://webs.ucm.es/.../Sem090429_Losada_Sincretismo.pdf). No es posible entender la navidad en los países anglosajones sin haberse apropiado de la figura histórica de Nicolás de Bari (https://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_de_Bari) y haberla transformado literariamente con rasgos nórdicos en vinculación con el equinocio (https://es.wikipedia.org/wiki/Pap%C3%A1_Noel...). La alta fantasía tradicional es la apropiación cultural de las novelas de caballería y de una imagen del medioevo. "Drácula" y la figura actual del vampiro es la apropiación del "strigoi mort" (https://es.wikipedia.org/wiki/Strigoi) rumano y ecos del mito persa o mesopotámico de la vampira (https://es.wikipedia.org/wiki/Creencias_sobre_vampiros...).
    Con lo que no es un fenómeno que sea totalmente negativo, aunque separar el grano de la paja, y defender la visibilidad de las fuentes originales, sus culturas y demás sea fundamental en cualquier caso

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    1. Gran aporte, y sí, tienes razón. No tengo mucho que comentar, pues veo que posees mucho conocimiento del tema. Lo que sucede es que muchas de esas culturas manejaban una relación o un contacto horizontal, mientras que en la mayoría de los casos en los que existe apropiación cultural esta sucede de una sociedad con mayor poder, número u opresora sobre otra menos influyente y casi olvidada.

      Es grato leer tus comentarios, amigo.

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  6. Me ha encantado <3 Explicaste todo con mucha claridad. Justamente esto fue la trama de un libro infantil que escribí: sobre cómo la fetichización de la "bruja" y la magia ha invisibilizado y estigmatizado a la mujer, sin entender su contexto cultural, y pisoteando posterioremente las tradiciones indígenas de Latinoamerica. Yo soy mapuche y acá se celebra algo llamado "Noche de San Juan", una festividad que impusieron los curas colonos el mismo día en que se hace el We Tripantu, tradición muy importante para mi etnia pero que pocos acá conocen.

    Lo hicieron porque consideraron que el We Tripantu era una creencia paga, se apropiaron de ella y le pusieron otro nombre para volverla más "cristiana".

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